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22 de febrero de 2011

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Tesla, el extraterrestre

Nikola Tesla es sin duda uno de los más grandes científicos de todos los tiempos por sus importantes contribuciones en muchos campos de la ciencia. Genial y excéntrico a partes iguales, no gozó en su tiempo de toda la fama que merecía debido a la cantidad de controversias que tuvo por sus trabajos, su origen extranjero en EE.UU. y a la escasez de fondos con los que contó. Pero su enorme inteligencia, sus avances y descubrimientos no pasaron desapercibidos para muchos de sus coetáneos. Algunos de ellos viendo la extraordinaria inteligencia que poseía Nikola Tesla, no dudaron en afirmar que este era extraterrestre y así lo publicaron en varios medios, idea que llegó a cuajar en buena parte de la población de principios del S.XX.

Nikola Tesla


En 1899 Tesla fue a Colorado Springs y montó un laboratorio en las montañas para estudiar los efectos que creaban los relámpagos así como la posibilidad de predecirlos. Desarrolló el que luego ha sido conocido como Teslascopio. Una torre con la que se recogían señales de radio que recibía del espacio exterior. Una noche de 1901, se quedó trabajando hasta tarde y olvidó apagar el receptor que para tal fin había diseñado. El dispositivo comenzó a captar ruidos extraños. Señales estáticas, señales de radio. Cuando Tesla relató en marzo de 1901 la historia en un artículo en el semanal Coollier' s Weekly, afirmó que esto demostraba que había vida inteligente en el espacio exterior, que los marcianos se habían comunicado con nosotros. Debido a la enorme fama y respeto como científico que tenía Tesla en esa época, sus palabras fueron tomadas en consideración, y pocos fueron los que dudaron de ellas.


Laboratorio de Nikola Tesla en Colorado Springs


Estas fueron sus palabras en el semanal:


“Cuando yo estaba mejorando mis máquinas para la producción de intensas acciones eléctricas, también perfeccionaba los medios para observar débiles esfuerzos. Uno de los resultados más interesantes, y también uno de gran importancia práctica era el desarrollo de ciertas invenciones para indicar a distancia de muchos cientos de millas una tormenta que se acerca, su dirección, velocidad y distancia viajada. Fue continuando este trabajo que por primera vez descubrí aquellos misteriosos efectos que habían provocado tal interés inusual. Había perfeccionado el aparato referido hasta ahora, que desde mi laboratorio en las montañas de Colorado. Yo pude sentir el pulso del globo, como era, notando cada cambio eléctrico que ocurría dentro de un radio de mil cien millas. Jamás podré olvidar las primeras sensaciones que experimenté cuando se me aclaró que había observado algo, posiblemente de incalculables consecuencias para la humanidad. Sentí como si estuviera presenciando el nacimiento de un nuevo conocimiento, o la revelación de una gran verdad. Mis primeras observaciones me aterraron positivamente, ya que en ellas estaba presente algo misterioso, por no decir sobrenatural, y yo estaba solo en mi laboratorio por la noche; pero en ese tiempo la idea de que estos disturbios fueran señales inteligentemente controladas todavía no se me presentaba. Los cambios que noté estaban teniendo lugar periódicamente y con tan clara sugerencia de número y orden que no eran rastreables a ninguna causa conocida para mi. Yo estaba, por supuesto, familiarizado con tales perturbaciones eléctricas como son producidas por el sol, las Auroras Boreales y las Corrientes terrestres, y estaba seguro, como podría estarlo ante cualquier hecho, que estas variaciones no se debían a ninguna de estas causas. La naturaleza de mis experimentos impidió la posibilidad de los cambios que estaban siendo producido por disturbios atmosféricos, como ha sido acertado a la ligera por algunos. Fue algún tiempo después, cuando el pensamiento destelló en mi mente, que los disturbios que había observado podrían ser debido a un control inteligente. Aunque no podía descifrar su significado, era imposible para mi pensar en ellos como que hubieran sido enteramente accidentales. La sensación está creciendo constantemente en mi, de que yo he sido el primero en escuchar los saludos de un planeta al otro. Un propósito estaba detrás de estas señales eléctricas.”


Tesla con uno de sus múltiples inventos

 

El propio Lord Kelvin quién en esas fechas era uno de los más afamados y respetados científicos del mundo, aseveró que aquello era uno de los mayores descubrimientos científicos de todos los tiempos. Poco después, uno de los periodistas y novelistas con mayor eco de finales del S.XIX y principios del S.XX Julian Hawthorne (hijo de Nathaniel Hawthorne autor de La letra escarlata) escribió un articulo sobre Tesla en una de las revistas con mayor tirada nacional en EE.UU. Decía que la mente de Tesla era tan avanzada que no era posible que fuera humano. Había nacido en otro planeta (Venus) y había sido enviado a la Tierra en una misión especial para enseñarnos los secretos de la naturaleza, para revelar a la humanidad los caminos que para esta había diseñado y previsto Dios. Aún con lo disparatado del artículo, debido a la credibilidad que se daba a las palabras de Hawthorne por su trayectoria como periodista, este artículo fue tomado en serio. Muchos así lo creyeron y, aún ahora muchos años después, hay miles de personas que así lo creen. Existe una especie de secta en California que venera a Tesla como extraterrestre.

Artículo de 1901 en el que se hace referencia a su posible origen extraterrestre en The Times


Biografía y obra de Nikola Tesla

Ruth Norman, una de los fundadores de Anarius Academy of Science años después de la muerte de Tesla, seguía manteniendo esta excéntrica teoría.
 


Fuentes: Collier's Weekly, February 19, 1901, page 4-5: 
El palacio de la luna; Paul Auster

14 de septiembre de 2010

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Multiplicacion con los Huesos de Napier

John Napier es sin duda uno de los matemáticos más importantes de la historia. Sus contribuciones en el campo de la logarítmica y la creación de las tablas de logaritmos es una de las más importantes a esta ciencia que hizo este sobresaliente matemático escocés. Se puede encontrar más información de él y todas sus aportaciones a las matemáticas aquí.
John Napier
Hace tiempo ya se dedicó aquí un artículo a una de las diversas formas de realizar una multiplicación, conocida como multiplicación musulmana; hoy veremos el sencillo mecanismo ideado por John Napier para  automatizar de forma fácil el proceso de la multiplicación. El método es conocido como los Huesos de Napier, las varillas de Napier o ábaco rabdológico (del griego ραβδoς, varilla y λóγoς, tratado). Este método de multiplicación fue ampliamente utilizado como base en los primitivos métodos de computación.
Ejemplo de Huesos de Napìer real
Los primeros ábacos creados por este matemático fueron tallados en huesos de animales y atravesados por unas varillas para una mayor rapidez en su utilización, de ahí el nombre por el que ha pasado a la historia este singular sistema.
Este sistema de multiplicación se basa en la reducción de productos a operaciones de sumas.  El ábaco está construido con un borde en el que están grabados los números del 1 al 9 mientras  que en el hueco que hay se colocan las varillas donde están todas las tablas de multiplicar de cada uno de los números del 1 al 9. En la siguiente figura se puede ver con más claridad
Para ver como se realiza una operación de multiplicación con este método, probaremos con el siguiente ejemplo: 46785399 por 7. Para ello conformaremos en la parte superior del tablero el número 46785399 con la varilla correspondiente a cada dígito, y escrito en orden normal, de izquierda a derecha de mayor a menor valor, según el valor de unidades, decenas, centenas...etc, dejando vacío el resto del tablero y nos fijaremos en la fila del número 7
Para obtener el resultado basta, como se indica en la figura, ir sumando las diagonales, con las reglas básicas de la suma: adición, acarreo...etc. Si alguno de los números es un 0, basta con dejar un hueco en las varillas.  
Para la multiplicación por números de más de un dígito el método es similar, sólo que tendremos que sumar los resultados parciales como se indica en la siguiente figura, en la que vuelve a multiplicar el mismo número esta vez por 96.431:
En los siguientes videos podemos ver de una forma más clara esta forma de multiplicación:



También es posible realizar  divisiones incluso calcular raices cuadradas con este singular método, la forma de hacerlo podemos verla aquí.
Este artículo se suma, como viene siendo habitual en Rescoldos en la trébede, a la iniciativa del carnaval de matemáticas, que llega ya a su IV edición y que en esta ocasión organiza el (muy recomendable) blog Sangakoo

Más información sobre este tipo de multiplicación: 1, 2, 3, 4

28 de marzo de 2010

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Las múltiples aplicaciones de las resonancias magnéticas

La semana pasada me sorprendía la noticia de que según la Red Española de Investigadores en Dolencias de la Espalda,el 60% de las resonancias magnéticas para detectar anomalías lumbares son inapropiadas, y quien no conoce a alguien que se haya sometido a una con esos dolores.

La investigación, publicada en la revista "Radiology", se ha presentado en la sede de la Organización Médica Colegial (OMC), donde Francisco Kovacs, director de Reide, señaló que sólo es aconsejable hacer una resonancia magnética de la espalda en dos supuestos.
Por un lado, explica, cuando los síntomas y signos recogidos en una exploración física sugieren que el dolor puede deberse a enfermedades sistémicas como tumores, y, por otro, cuando esos síntomas y signos ya han llevado a tomar la decisión de intervenir y el cirujano necesita planificar la operación.
Tanto es así, continuó Arana, que sólo en el 38% de las resonancias magnéticas que se piden en la sanidad públicas se precisa el motivo por el que se solicita la prueba.
Se estima que cada año se hacen en España entre 360.000 y 948.000 resonancias magnéticas de la espalda, las más pedidas, y que de ellas, entre 120.000 y 630.000 son innecesarias.
Y como dijeron los responsables del estudio, muchas veces ceden a hacer esas resonancias los doctores, ya que el paciente así lo pide. Pero en la mayoría de los casos se sabe que es una resonancia magnética. Las pruebas que nos realizan en los hospitales, aunque comúnmente son conocidas como resonancias magnéticas, en verdad la prueba se llama toma de imagen por resonancia magnética, ya que hay varios tipos de esta.
Una imagen por resonancia magnética (IRM), también conocida como tomografía por resonancia magnética (TRM) o imagen por resonancia magnética nuclear (NMRI, por sus siglas en inglés) es una técnica no invasiva que utiliza el fenómeno de la resonancia magnética para obtener información sobre la estructura y composición del cuerpo a analizar. Esta información es procesada por ordenadores y transformada en imágenes del interior de lo que se ha analizado.
Podríamos definir el fenómeno de la resonancia como aquel en el cual cuando un objeto se ve afectado por una onda de la misma frecuencia que su frecuencia natural de vibración (todos los cuerpos tienen una), este objeto comenzará a vibrar con mucha más fuerza al verse reforzada la suya. Un ejemplo sencillo de imaginar que todos conocemos es el que vemos cuando empujamos a un niño en un columpio. El que está sentado en el columpio comienza en estado de reposo, parado, y a base de empujarlo comienza a ganar altura y potencia de oscilación. Y como sabemos no es necesario empujar más fuerte, sino en el momento preciso para reforzar el impulso y llegar mas alto. Otro ejemplo, es el de afinación de las cuerdas de un violín con un diapasón; se golpea el diapasón metálico para que vibre a 440 Hz (nota LA), si la cuerda vibra sin estar en contacto con él, la cuerda estará en su frecuencia de resonancia y emitirá un LA también.
Resonancia magnética efectuada a un violín Stradivarius.
Al hacer resonar una partícula  su energía aumenta y provoca perturbaciones en su campo magnético. esas perturbaciones son las que se miden en una resonancia magnética de las que nos hacen en los hospitales. Básicamente se emite la frecuencia de resonancia de las partículas que se quiere ver su estado y se mide la respuesta magnética que da (mediante triangulación dentro del cilindro). De esta manera es posible medir donde está la partícula en el cuerpo examinado. variando la frecuencia se pueden estudiar todas las partículas del cuerpo humano. Otro método utilizado, es inyectar en la sangre un torrente de un isótopo específico, al que se le somete a su frecuencia de resonancia y se le hace un rastreo global en su distribución por la sangre para poder encontrar obstrucciones, bloqueos...etc. Tambien se puede utilizar para medir la actividad magnetica normal de las celulas cerebrales al realizar determinadas tareas ya que , al funcionar mediante descargas electricas, donde hay descarga, hay magnetismo.
Todo este trabajo no habría sido posible si a finales del S.XVIII Ernst Chladni no hubiese predicho que los sonidos (cualquier vibración) se podían sintetizar mediante imágenes de dos o tres dimensiones (este es el resultado de las resonancias magnéticas). Una ejemplo visual para ver como se fijan imágenes dependiendo de vibraciones es a través de las placas que llevan el nombre de este alemán pionero de la acústica.
Recomiendo ver estos videos con el volumen bajo, es bastante molesto los pitididos
Se pueden encontrar muchos más ejemplos de este tipo de resonancia y con otros instrumentos aquí.
Lo mismo ocurre con la posibilidad de que la frecuencia de una antena de móvil pueda afectar a los controles de un avión, no se ha dado el caso todavía, pero como no se pueden probar todas las frecuencias en todos los casos posibles, se prohíben los móviles en los aviones de forma preventiva.
Otro ejemplo son las letras de los neumáticos en las que nunca nos hemos fijado ninguno, y que son el límite de velocidad impuesto por el fabricante:
Letra km/h
M 130
N 140
P 150
Q 160
R 170
S 180
T 190
U 200
H 210
V 240
W 270
Y 300
ZR 240
Cuando un neumático gira, sufre un "golpe" contra la carretera. El punto del golpe es el punto (o zona) de contacto del neumático con la carretera. Ese "golpe" provoca la propagación de ondas de presión por el interior del neumático. Por supuesto, si nos fijamos en la rueda cuando circulamos, el punto de aplicación del golpe va variando de lugar; concretamente, va dando vueltas alrededor de la rueda exactamente a la misma velocidad que la rueda gira. A cierta velocidad, las ondas de presión alcanzarían el borde opuesto de la rueda justo cuando la rueda está apoyándose en el suelo, y recibiendo más presión por ese lado también. Esto se denomina interferencia constructiva (se juntan en el mismo punto dos máximos de presión y se suman), lo que puede verse como una resonancia en el interior del neumático, y tendríamos un reventón instantáneo por culpa de la sobrepresión.
Fuente: Ampliación de lo leído en el fantástico libro La física de los imposibles

26 de marzo de 2010

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Feynman y su visión de los sistemas educativos

Ya he hablado en varias ocasiones de Mr Richard P. Feynman. Este americano, ganador del premio Nobel de Física en 1985 por sus trabajos realizados en el campo de la electrodinámica cuántica, es sin duda mi favorito entre los grandes físicos y matemáticos del S.XX. Aparte de por sus aportaciones a la física, su particular visión de la vida en general y de todo lo relativo a la enseñanza en particular.
Esta semana pasada acabé el tercero de sus libros que leo, ¿Está usted de broma señor Feynman?, su colega Ralph Leighton, recoge, tras haberlas grabado, innumerables conversaciones que mantuvieron ambos. En la biografía y obra de Feynman se dan cita una curiosidad irrefrenable, el escepticismo empedernido, el sentido del humor, el gusto por la travesura, la más vasta cultura y el más penetrante ingenio.
Seguramente hable de más pasajes de este magnífico libro que desde aquí recomiendo a todo el mundo echar un vistazo, como sus devaneos con la pintura nudista, su afición por tocar los bongos o su habilidad para abrir cajas fuertes mientras estaba trabajando en el Proyecto Manhatan en Los Álamos
Feynman fue durante muchos años profesor titular en Cornell y en Caltech, dos de los institutos tecnológicos más prestigiosos del mundo, donde era conocido como el gran explicador por sus alumnos. Este apodo define perfectamente la necesidad de Feynman por la enseñanza. Durante varios años también fue profesor invitado en la Universidad de Río de Janeiro, la más prestigiosa de Brasil. De aquí, recogido en el libro que antes he citado podemos entender la visión que tenía él sobre como debe ser un sistema educativo a nivel universitario, y en las carreras denominadas normalmente de ciencias en particular.
Me permito destacar en negrita algunos de los puntos más interesantes:

Al finalizar el año académico, los estudiantes me pidie­ron que diera una charla sobre mis experiencias educati­vas en Brasil. En esa charla no habría solamente estudian­tes, sino también profesores y funcionarios del Ministe­rio de Educación, por lo cual les hice prometer que po­dría decir todo lo que quisiera. Me aseguraron: «¡Pues claro! ¡Este es un país libre!»
Así que entré llevando el texto de física elemental que usaban en el primer curso de la universidad. Este libro era tenido por especialmente bueno, porque tenía distin­tos tipos de letra negrita para destacar lo que por ser más importante había que aprender de memoria, letra menos cargada para las cosas de menor importancia, y así suce­sivamente.
Alguien me dijo enseguida: «No irá usted a decir nada malo del libro, ¿verdad? El autor está aquí, y todo el inundo piensa que es un libro muy bueno.»
Me prometieron que podría decir lo que quisiera, fue­ra lo que fuese.»
El salón de actos estaba totalmente lleno. Comencé definiendo la ciencia como la comprensión del comporta­miento de la naturaleza. Seguidamente pregunté: «¿Qué razones serias hay para enseñar ciencia? Evidentemente, ninguna nación puede considerarse civilizada a menos que... yak... yak... yak.» Allí estaban todos sentados y fe­lices, afirmando con la cabeza, porque yo sabía que así era como pensaban.
Entonces voy y digo: «Como es obvio, todo esto es absurdo, porque ¿qué necesidad tenemos de compararnos con ningún otro país? Si es preciso enseñar ciencias, ten­drá que serlo por alguna buena razón, por una razón sen­sata, y no solamente porque otros países lo hagan.» Ha­blé entonces de la utilidad de la ciencia, de su contribución al bienestar de la humanidad, de todo eso. Realmen­te los estuve pinchando un poquito.
Entonces añado: «¡El principal propósito de mi charla es poner de manifiesto que en Brasil no se está enseñan­do ciencia!»
Puedo verlos removerse, inquietos, pensando: «¿Pero qué dice? ¿Que no se enseña ciencia? ¡Eso es una solem­ne majadería! ¿Pues qué son todos los cursos que da­mos?»
A continuación les digo que una de las primeras cosas que me chocaron al llegar a Brasil fue ver a niños de es­cuela elemental comprando libros de física en las libre­rías. Hay en Brasil tantísimos niños pequeños estudian­do física, niños que comienzan mucho antes que los de los Estados Unidos, que es sorprendente no encontrar apenas físicos en Brasil; ¿a qué se debe eso? Hay muchí­simos niños estudiando física, y trabajando duro, pero no se ven los frutos.
Después les hice una parábola. Imaginen un helenista, un enamorado del griego, que sabe que en su país apenas si hay niños estudiando griego. Este hombre viaja a otro país, donde observa encantado que todo el mundo estu­dia griego, incluso los niños pequeños de la escuela ele­mental. Asiste al examen de un estudiante que aspira a graduarse en griego, y le pregunta: «¿Qué ideas tenía Só­crates acerca de la relación entre Verdad y Belleza?» El estudiante no sabe qué responder. Pero cuando le pre­gunta: «¿Qué le dijo Sócrates a Platón en el Tercer Sim­posio?», al estudiante se le ilumina el rostro y arranca, «Brrrrrrrr~up» y le suelta entero, palabra por palabra, en un griego maravilloso, todo lo que Sócrates dijo.
¡Pero de lo que Sócrates hablaba en el Tercer Simpo­sio era de la relación entre Verdad y Belleza!

Lo que este helenista descubre es que los estudiantes de este otro país aprenden griego a base de aprender a pronunciar las letras, después, las palabras, y después, fra­ses y párrafos. Son capaces de recitar, palabra por pala­bra, todo lo que Sócrates dijo, sin darse cuenta de que esas palabras en realidad significan algo. Para el estudian­te no son más que sonidos artificiales. Nadie las ha traducido en palabras que los estudiantes puedan compren­der.
Alcé entonces el libro de física elemental que estaban utilizando. «En ningún lugar de este libro se hace men­ción alguna de los resultados experimentales, excepto en un lugar en el cual se habla de una bola que desciende ro­dando por un plano inclinado, y en el cual se dice cuánto ha recorrido la bola al cabo de un segundo, de dos se­gundos, de tres segundos, y así sucesivamente. Los nú­meros tienen "errores" es decir, si uno los mira, piensa que está viendo resultados experimentales, dado que sus valores son algo mayores o algo menores que los teóri­cos. El libro habla incluso de la necesidad de tener que corregir los errores experimentales. Espléndido hasta aquí. Lo malo es que cuando se calcula el valor de la cons­tante de aceleración a partir de esos valores se obtiene el resultado correcto. Pero una bola que descienda rodando por un plano inclinado, si el experimento realmente se lle­va a cabo, presenta una inercia al giro, y si se hace el ex­perimento, producirá un valor que es cinco séptimos del correcto, a causa de la energía extra que es necesario apor­tar para hacer girar la bola. Así pues, incluso en este úni­co ejemplo donde se dan "resultados experimentales", és­tos han sido obtenidos de un falso experimento. ¡Nadie hizo rodar la bola mencionada, pues jamás hubiera po­dido obtener tales resultados!»
« He descubierto algo más —proseguí—. Si abrimos el libro al azar, y leemos las frases de esa página, podré ha­cerles ver lo que pasa, a saber, que no es ciencia, sino me­morismo, en todos los casos. Así pues, soy lo bastante osado como para hojear el libro, abrirlo al azar delante de ustedes, señalar un párrafo cualquiera, leerlo y hacer­les ver lo que digo.»
Así lo hice. Brrrrrrrp metí el dedo, abrí el libro y co­mencé a leer: «Triboluminiscencia. Triboluminiscencia es la luz que emiten los cristales al ser comprimidos o tritu­rados...»

Dije: «¿Tenemos ciencia aquí? ¡No! Lo único que te­nemos es la explicación del significado de una palabra por medio de otras palabras. Nada se ha dicho acerca de la naturaleza, ni cuáles son los cristales que producen luz al comprimirlos, ni por qué producen luz. ¿Han visto uste­des a algún estudiante ir a casa y comprobarlo? No pue­de.»
«En cambio, si se hubiera escrito: Si tomamos un te­rrón de azúcar y lo trituramos con unos alicates en la os­curidad, se puede ver un destello azulado. Algunos otros cristales manifiestan el mismo efecto. Nadie sabe por qué. Este fenómeno se denomina "triboluminiscencia". Segu­ramente alguien intente comprobarlo en cuanto vuelva a casa. Entonces aprenderá algo sobre la naturaleza por ex­periencia.»
Recurrí a tal ejemplo para hacerles comprender mi punto de vista, pero no hubiera importado nada por dón­de abriera el libro; era igual por todas partes.
Finalmente dije que no alcanzaba a ver cómo podía ser nadie educado en este sistema autopropagante, en el cual la gente aprueba exámenes y enseña a otros a aprobar exá­menes, pero en el que nadie sabe nada. «Sin embargo, —añadí—, tengo que estar equivocado. Había en mi cla­se dos estudiantes que lograron muy buenos resultados, y uno de los físicos que conozco se ha formado entera­mente en Brasil. Así pues, tiene que haber gente capaz de abrirse paso a través del sistema, a pesar de lo malo que es.»
Bueno, después de mi charla, el director del departa­mento de educación científica se levantó y dijo: «El Sr. Feynman nos ha dicho algunas cosas que nos han resul­tado muy duras de oír, pero estoy convencido de que ama la ciencia, y de que sus críticas son sinceras. Así pues, me parece que deberíamos escucharle. Cuando vine aquí sabía que nuestro sistema de educación científica padecía alguna enfermedad; acabamos de enterarnos de que tene­mos un cáncer.» Y se sentó.
Esas palabras dieron a otras personas libertad de ha­blar, y se produjo un gran revuelo. Todo el mundo pedía la palabra y hacía sugerencias. Los estudiantes formaron una comisión encargada de multicopiar por adelantado las lecciones, y organizaron otras comisiones para hacer esto y aquello.
Entonces ocurrió algo que para mí fue totalmente ines­perado. Uno de los estudiantes se levantó y dijo: «Yo soy uno de los dos estudiantes a quienes aludió el Sr. Feyn­man al final de su charla. Yo no me he educado en Bra­sil; yo me he educado en Alemania, y acabo de llegar a Brasil este año.»
El otro estudiante que había logrado buenos resulta­dos en mi clase tenía algo parecido que decir. Y el pro­fesor que yo había mencionado se levantó y dijo: «Me eduqué aquí en Brasil durante la guerra, cuando afortu­nadamente todos los profesores se habían ido de la uni­versidad, así que todo lo que aprendí fue estudiándome­lo yo solo. En consecuencia, en realidad no se puede de­cir que me haya formado en el sistema brasileño.»
No me esperaba eso. Sabía que el sistema era malo, pero el 100 por 100 de fallos... ¡Era un cosa terrible!
Dado que había ido a Brasil en virtud de un programa patrocinado por el Gobierno de los Estados Unidos, el Departamento de Estado me pidió que presentara un in­forme relativo a mis experiencias en Brasil, en el cual ex­puse la esencia del discurso que acababa de dar. Poste­riormente averigüé merced a una confidencia que la reac­ción de un determinado funcionario del Departamento de Estado fue: «Esto demuestra lo muy peligroso que es en­viar a Brasil a personas tan ingenuas. ¡Qué tío más bobo; lo único que puede hacer es daño! No entendió los pro­blemas.» ¡Muy al contrario! Mi opinión es que esta persona del Departamento de Estado era lo bastante inge­nua como para pensar que porque vio una universidad con una lista de cursos aquello lo era.
Al leer este pasaje del libro no podía dejar de pensar en que he vivido la misma situación aquí en España y en pleno S.XXI. 5 años de ingeniería en donde todo eran fórmulas, fórmulas y más fórmulas. Nos hacen aprender de memoria porque cae tal cual en los exámenes el Teorema integral de Cauchy, el Lema de Abel, la integral de Rienmann, las Series de Taylor y de Maclaurin... todo con sus demostraciones de varios folios. Ni una sola vez que yo recuerde, nos dijeron para que servían , donde se aplicaban, un caso práctico de uso...etc.
Hicimos prácticas de laboratorio con diodos, transistores, tiristores, del tamaño de una uña, cuando desde hace muchos muchos años, se integran millones en un milímetro cuadrado. Y todas las prácticas consistían en medir valores y más valores sin saber donde o como se integraría en un proceso real de utilización.
Muchas horas estudiando las series de Fourier, la transformada de Laplace base de la teoría de la comunicación y nunca llegamos a ver una antena física, o un emisior de radiofrecuencia que no fuese antediluviano.
En resumen, leo lo escrito por Feynman hace medio siglo, y al menos por mi experiencia, me parece que seguimos en la Brasil de los 60, teoría, teoría y más teoría; fórmulas, fórmulas y más fórmulas en libros muy bonitos, pero faltos de practicidad y contacto con el mundo que nos hemos encontrado al salir de la universidad. me gustaría decir que hubo al menos una cosa que en mis cuatros años de trabajo haya usado directamente de mis años de estudio, pero desgraciadamente no ha sido así.
Esta es sólo mi experiencia, pero creo que no dista mucho de las que hayan podido tener los estudiantes de cualquier otra rama en las Universidades españolas.

2 de marzo de 2010

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Época de revisiones en Teleco: Aprobar es un sueño

Hace poco hablaba de la época de exámenes en Teleco, y ahora a principios de Marzo, es época de ir a reclamar lo que creemos justo o lo que solía pasar la mayoría de las veces; ir a llorar un poco a las revisiones. Porque a las revisiones si iba cuando se tenía más de un cuatro, menos de esa nota sabíamos todos que no merecía la pena. Y de un cuatro y pico como no se iba a intentar llegar al mágico 5.....
Creo que todos nos encontramos alguna vez esta situación. Tablón de anuncios de departamento, estudiantes agolpados a ver las notas, y una lista de aprobados que no llega a medio folio de un total de 250-300 matriculados. Y es que había que mantener la fama de duro de unos cuantos profesores. Y como dicen en el genial montaje estos alumnos ingenieriles:
"Correcto es el resultado,
el planteamiento adecuado,
todo está bien explicado,
pero lo siento, ¡no os ha tocado!"
Estudiante: ¡Ay triste de mi!
¡ay infelice!
aprobar cielos pretendo
¿por qué corregís así?
¿Que delito cometí
para acabar suspendiendo?

Pues si estudié, no entiendo
¿cómo he suspendido?
bastante causa ha tenido
vuestra injusticia y rigor,
pues mi delito mayor
es a esta escuela haber venido.

Sólo quisiera saber
¿Por qué un cero en el problema,
si apliqué los teoremas
y los cálculos erré?
¿En qué os pude ofender?

Profesor: Correcto es el resultado,
el planteamiento adecuado,
todo está bien explicado,
pero lo siento,
¡no os ha tocado!

Estudiante: ¡Pardiez! causa decís

Profesor: Que no os puedo aprobar,
pues mi fama debe durar.

Fourier conmigo sacó de nota una serie de ceros
y hasta el exámen tercero,
Gauss del 1 no pasó,
incluso Newton suspendió.
¡¡¡y tu me vienes aquí,
creyendote más que Cauchy!!!

¿Crees que mi prestigió gané
aprobando en revisión?

Estudiante: ¡Pero lo justo, justo es!

Profesor: ¡Para hacer justicia estoy yo!
¿Tanto os cuesta comprender,
que cuanto mas suspendais,
mejor ingenieros sereis?
¡y mejor nuestra escuela será!
¡Agradecedmelo has!

Estudiante: ???? vuestra santeza???? entender
que solo quiero aprobar
¡y de este antro salir!

Profesor: ¿Para acabar así?
Becario, ¡presto venir!

Becario: Amo ¿En qué os puedo servir?

Profesor: Rascadme la nariz.

Estudiante: Vipería lendre os lleve.
¡Ya que no hay quien apruebe
ni con ayuda del cielo!
¡os reto!, a matemático duelo.

Profesor: ¡El duelo queda aceptado!

Becario: ¡Por Dios!¿Estais atontados?

Profesor: Para hablar no te pago
Becario: ¡Si no me pagais!
Profesor: ¡Y bien que hago!

Y como vos me habeis retado
correspondeme a mí
armas y hora elegir

Estudiante: ¡Elegid pues desalmado!

Profesor: Ecuaciones diferenciales, al amanecer

Estudiante: ¡Así sea, allí estaré!
Profesor: ¡Y tu suspenso también!

Becario: ¡Esperad, por favor! Esperad.
Ya hicimos el año pasado,
lo del profesor con el alumno retado,
¿por qué no sea otro final?

Profesor: Tu necia necesidad
de que no combatamos,
despierta mi curiosidad
¿qué proponeis que hagamos?

Becario: Propongo que os respeteis,
que os deis la mano,
¡que os ameis!

Estudiante: ¡Amar, a un profesor!
Becario: ¡Mirad en vuestro interior!

Profesor: Podemoslo intentar
Estudiante: ¿Aprobarme?
Profesor: ¡Lo de reflexionar!

El profesor que a Rey sueña,
y con este engaño enseña,
al alumno cabreando,
al becario ordenando.

¿Unirme yo entre aquí?
¡La docencia me hizo fuerte!
¡Puse exámenes de muerte!
Mi alma al diablo vendí.

Estudiante: Vine a esta escuela engañado,
¡es facil!,¡ el hijo de la Juana en 5 años se lo ha sacado!
Durante el curso no hice nada,
¡soñaba que ya era Ingeniero!

¡Algebra estaba tirada!
¡ Economía regalada!
Y entonces llegó Febrero,
¡aprobé una!¡ y por embrujo!

¡ah! pero en el exámen de Dibujo,
¡me vi al hijo de la Juana!

Becario: Entre sueños me decía:
cuando acabé ingeniería
me buscarán las empresas,
y tendré un despacho con mesa;
con mi sueldo desorbitado
me compraré un piso ¡o dos!
y a mi padre diré adiós

Ahora que he terminado
aplico lo que estudié
preparandole café

Todos: Yo sueño que estoy aquí ,
en esta escuela atrapado
y soñé que en otro estado,
más lisonjero me vi

Profesor ¿Qué es suspender?
Becario Tu profesión

Estudiante: ¿Qué es aprobar?
Becario: Una ilusión
Profesor: Una sombra
Estudiante: Una ficción

Becario: Pues un 4,5 es pequeño
Estudiante Todo aprobado es sueño
Todos: Y los sueños sueños son 
Muchísima suerte a todos los que tengan estos días que revisar algún examen, y un saludo cariñosisisisimo a Alejandra por aquel 4,97 y a Luis Carlos por aquél 4,95, ambos suspensos.

El genial video es obra de los estudiantes de ingeniería de la universidad de Sevilla.

5 de febrero de 2010

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Epoca de telecos en exámenes

Hace poco hablabamos de la cantidad de horas que nos pasabamos en época de exámenes con el boli en la mano mirando los apuntes mientras ellos nos miraban desafiantes a nosotros. Y es que estas épocas son de exámenes y aunque hace mucho tiempo que ya acabé con ellos una especie de morriña con una sonrisa me sale al recordar toda aquella época.
Qué si mucho que estudiar, que si mejor dejo estas tres para septiembre, que si con este frío mejor me quedo en casa y ya estudiaré en la biblioteca mañana, que si echamos una pocha en el pasillo del aulario, que si llamamos al concurso de la radio, que si este jueves salimos y nos retiramos pronto sin liarnos... tantas y tantas cosas que decir de esa época.
Y ahora acompaño moralmente a todos los que están en exámenes y en especial a los telecos que estos días están peleándose con los transistores, con las resistencias, con los emisores, con las convoluciones, con los potenciómetros, con los filtros paso alto, paso bajo, paso banda... con Laplace, con Fourier, con Gauss, con Cauchy, con Bolzano, con Mealy, con Moore... y con tantos y tantos otros grandes hombres que nos lo hicieron pasar tan bien a lo largo de los años de carrera. Y que mejor que dedicarlos los himnos de teleco que gente con mucho tiempo libre, seguro que delante de los apuntes, un día se atrevieron a componer:
Filtro sin distorsión
Saca la convolución
Ya no puedo más
A Gauss le pido
Y como bonus-track una canción dedicada al componente que nos acompañó a lo largo de toda la travesía:
El diodo
Si una discusión sobre un problema dura más de 20 segundos es que ninguno de los dos tiene ni idea.
Y como no, la otra parte de los exámenes eran los profesores, alguna vez con un humor muy peculiar. No guardo aquél exámen de matemáticas con la tía Enriqueta y los chorizos, con la iglesia y el flujo a través de los campanarios... que muchos recordaréis, pero he podido encontrar estos que les pusieron a compañeros de Valencia que muestran lo mucho que algunos de ellos nos apreciaban y querían que hiciesemos los exémens con una sonrisa en la boca.
 
Aquí se pueden ver más exámenes del estilo que tuvieron que sufrir nuestros colegas valencianos.
El paso siguiente eran las revisiones, pero eso lo dejo para una posterior entrada.
Saludos a todos los telecos y mucha suerte para todo aquél que esté ahora en exámenes.

18 de enero de 2010

7

Muchas horas de Pen Spinning

Miro el calendario y veo que estas son las fechas en las que estaba en el aulario y en Reina Sofía con Sanza, con Pepo, con Alberto... haciendo las horas y horas necesarias para los exámenes de febrero después de haber pisado entre poco y nada durante los meses anteriores las clases o salas de estudio para preparar los exámenes. Y los primeros días era imposible concentrarse hasta que se cogía carrerilla de estudiar. Esos son días de distraerte hasta con una mosca; y mi distracción principal era dar vueltas y vueltas al boli. Hoy me entero que esa pérdida de tiempo mecánica tiene nombre; PenSpinning, una legión de seguidores, y muchas variedades con su nombres, sus reglas e incluso sus tutoriales.....

Estas son las principales:

ThumbAround: El boli gira alrededor del pulgar. Es el que más hemos hecho todos por su facilidad



Sonic: El boli gira cónicamente mientras pasa de un dedo a otro. Este nunca lo he intentado, y mientras escribo esto lo intento y no lo consigo.


Charge: Consiste en hacer girar continuamente el boli entre 2 dedos pero sin que cambie el sitio de agarrarlo, normalmente entre el anular y el corazón. Me parece el más complicado aunque en el video parezca sencillito.



Fingerpass: El boli pasa por todos los dedos. Este llegué a conseguirlo en su día, aunque veo que he perdido mucha práctica

También existen variedades sobre estos movimientos básicos.
* Thumbaround Reverse: Lo mismo que el normal pero en la dirección contraria. El impulso se hace con el índice.
* Sonic Reverse: es una variante del Sonic normal pero con el giro en el sentido contrario.
* Charge Reverse: Carga en dirección contraria..
* Fingerpass Reverse Es el Fingerpass en dirección contraria.

¿Quién no lo ha intentado alguna vez?
Si alguien es un verdadero experto en esto, existe una comunidad oficial en castellano aquí