3 de abril de 2013

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Antes de reciclar, enviar donde sea necesario






Historia de un economista es la historia de Peter Griffins, quien durante cuatro meses trabajó para el Banco Mundial en Sierra Leona. Libro extremadamente interesante, al menos lo que llevo leido, que es más de la mitad. Podría hacer una reseña de casi cada capítulo, por las revelaciones que hay para un occidental como yo, sobre el día a día en uno de los paises más pobres del mundo. Sierra Leona.

El siguiente fragmento, me ha llamado poderosamente la atención, ya que es un aspecto en el que nunca había pensado pudiese influir con tanta importancia en la erradicación del analfabetismo mundial:

Al mirar a estos niños dirigiéndose a la escuela, me pregunto si su educación les hará algún bien o no. Se denuncia que alguien que ha completado la educación primaria será funcionalmente analfabeto en tres años, a no ser que obtenga un trabajo que exija leer y escribir. No abundan este tipo de trabajos y aunque en teoría abundaran, nuestro Ministerio no puede permitirse comprar papel, así que no se escribe. Ni siquiera pueden evitar volver al analfabetismo leyendo mucho. En los países pobres, y Sierra Leona es muy pobre, no hay nada disponible para leer en forma de libros, revistas o periódicos. Hay unos cuantos pequeños diarios en la capital, y las mecanógrafas siempre parecen estar leyendo las novelas románticas de Milis & Boon de décima mano, pero así es. 


Nadie aquí puede aprender a leer y escribir corno yo lo hice (mediante la lectura voraz de cómics, libros infantiles, después novelas de misterio, historias de detectives, ciencia-ficción, etc.. más que por lo que aprendí en la escuela). Incluso los universitarios licenciados de aquí han leído pocas cosas que no estuvieran en su programa de estudios, pues los libros no están disponibles. Me gustaría ver a Gran Bretaña enviando todos los libros de segunda mano, restos de ediciones, incluso revistas no vendidas, al Tercer Mundo. No tendrían por que ser libros educativos, simplemente algo que la gente pueda disfrutar leyendo. Es asombroso que los jóvenes profesionales que nos encontramos sean risueños y estén entregados a su trabajo. Creen que son diferentes, incluso aunque no tengan mucho material ni medios para realizar sus trabajos. Un hombre joven no parecía tan contento. Había crecido en Freetown y fue allí a la universidad. Sus estudios fueron brillantes. Después hincas doctorado en Cambridge, y pensó que el único límite era el cielo. Ahora ha sido arrojado al olvido como trabajador en un proyecto sin prácticamente salario. Tiene que desempeñar un trabajo en el que no necesita ninguna de las capacidades que le ha costado esfuerzo aprender, y no recibe ningún respeto ni reconocimiento puras formación. Ni siquiera puede obtener suficientes medios para realizar su trabajo rutinario adecuadamente. Estaba bastante alterado mientras me contaba todo esto, y creo que está cerca de una crisis nerviosa. ¡Qué pérdida! 

A la vista de lo necesario que es llevar documentos impresos a los lugares donde realmente son necesarios, me surge la pregunta con la que titulo el artículo, ¿No se debería mandar la mayor parte de revistas, comics, libros.. etc que hay en los contenedores de papel reciclado a estos paises en fase de erradicación del analfabetismo ? 



The Economist's Tale: A Consultant Encounters Hunger and the World Bank, Peter Griffins. 2004

1 comentario:

El tema está servido. ¿Ayudas a completarlo con tu punto de vista? por favor, intenta no responder como anónimo, será más fácil para los demás hacer referencia a lo que añadas. Gracias